Rocío y Miguel Ángel, una boda rodeada por las colinas de la Sierra Blanca
Boda de Rocío y Miguel Ángel

Era un día más en el que Rocío decidió como todos los días, salir a dar un paseo con Leo, su perro, ya que es su momento de desconectar de todo y de encontrar paz y tranquilidad entre el sonido de las olas.

Cuando salía de casa, su pareja, Miguel Ángel, le dijo que no fuese a andar, que se cambiara y que fueran a cenar. Rocío recuerda que le dijo que prefería ir a la playa y él decidió apuntarse al plan por lo que, se fueron los dos y Leo a andar por la playa y cuando llegaron a la altura de la Torre de la Sal, Miguel Ángel le dijo que se acercaran, que nunca habían ido a ver el mar de esa zona tan de cerca. A Rocío le resultó extraño porque había pasado unas 1000 veces por allí y nunca antes había querido acercarse pero, se acercaron y Miguel Ángel le dijo que se sentara y que le haría fotos mirando al mar.

Cuando Rocío se dio la vuelta para que Miguel Ángel le enseñara las fotos que le había hecho, se lo encontró arrodillado diciéndole “¿te quieres casar conmigo?” y entre nerviosa, ilusionada y sorprendida, no lo dudó en ningún momento y su respuesta fue un rotundo “Siiii”.

Dos años después de ese mágico momento, cada vez que Rocío pasa por ese lugar, siente una gran felicidad que le transporta a ese día, hay lugares que se convierten en magia y que siempre, siempre, van a sacarte una sonrisa afirma Rocío.

El 7 de septiembre de 2019 no fue un día más en el calendario, fue el mejor día de la vida de Rocío y Miguel Ángel y como nos comenta Rocío “disfruto mucho cada vez que recuerdo cada risa, cada abrazo, cada baile… del día de mi boda”.

Boda de Rocío y Miguel Ángel

Rocío se levantó muy temprano y recuerda que desayunó con su madre y no estaba nerviosa, estaba deseando que llegase la hora y poder dar el “Sí, quiero” al que iba a ser su marido.

Él que tantos momentos le había dado y que estaba segura que seguiría haciéndolo por el resto de su vida.

Como Rocío comenta “no somos perfectos, por supuesto que no, ni queremos serlo pero te puedo asegurar que mi felicidad y mis ganas de vivir aumentan si lo tengo cerca”.

Eran las tres de la tarde cuando Roció empezó con el maquillaje y la peluquería y recuerda que pensó que no necesitaba tantos arreglos porque ya su sonrisa y su mirada, iban a hacer de ese día que fuese la novia más guapa que había en este planeta.

Boda de Rocío y Miguel Ángel

Cuando por fin llegó a la iglesia del brazo de su padre, no había novia más orgullosa que ella y al fondo, estaba él, su futuro marido, que le miraba como nunca antes lo había hecho.

Estaban allí para jurarse que el amor nunca acabaría entre ellos y que siempre serían uno, que este pacto que iban a sellar nunca se rompería.

Boda de Rocío y Miguel Ángel
Boda de Rocío y Miguel Ángel
Boda de Rocío y Miguel Ángel
Boda de Rocío y Miguel Ángel
Boda de Rocío y Miguel Ángel
Boda de Rocío y Miguel Ángel

Cada emoción, cada mirada, cada beso y cada letra de la canción que cantó de la Niña Pastori, se la dedicó a él, al amor de su vida.

Rocío nos comenta que no puede describir con palabras todo lo que sintió, nos asegura que es imposible y sólo sabe que no hubo novia ese día más feliz que ella y eso fue gracias a todos los que ese día les acompañaron en un día que se quedará siempre con ella.

Boda de Rocío y Miguel Ángel
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