Antonio Fagundo - Masaltos

Masaltos.com, la empresa que ofrece a los hombres ser hasta 7 centímetros más altos, entrevistamos a su CEO Antonio Fagundo.

Entrevistas

Masaltos.com ha conseguido posicionarse en el mercado del calzado destacando tradición, modernidad y un producto totalmente diferente, ofrecer a muchos hombres poder cumplir un sueño, ser hasta 7 centímetros más altos mediante unas alzas invisibles en el calzado.

Entrevistamos a Antonio Fagundo, CEO de la empresa masaltos.com que nos va a contar cómo fueron los comienzos de la empresa, qué estrategia han llevado durante los 25 años de trayectoria y qué objetivos se han marcado para los próximos años.

Antonio, ¿cómo surgió la idea de crear una empresa para ofrecer una mayor estatura a los hombres?

La verdad es que Masaltos.com surgió por una serendipia, una casualidad buscada. El marido de mi madre, y cofundador de Masaltos.com, Andrés Ferreras, estuvo viviendo en Alemania durante casi 20 años. Estando allí jugando al tenis con unos amigos sufrió una lesión en el nervio Isias y tuvo que llevar calzado ortopédico con cuñas durante un tiempo. Esos zapatos ortopédicos con alzas no le gustaban nada porque eran muy feos y muy bastos. La casualidad hizo durante su lesión conociera un zapato italiano con alzas que tenía estilo y diseño. Esos zapatos, además de hacer 7 centímetros más alto a la persona que los llevaba, valía para tratar la lesión de Andrés. Así que rápidamente los compró, los probó y se enamoró de la idea.

Al poco tiempo regresó a España, mi madre y él se hicieron pareja, y le contó la idea a mi madre. La verdad es que la idea era un poco alocada porque consistía en vender por correspondencia zapatos para ser 7 centímetros más alto. Una verdadera locura en una época en la que la venta a distancia tenía muy mala fama. Era 1993 y los dos decidieron seguir para adelante con la idea. Un dato curioso es que ninguno de los dos sabía nada sobre el sector del calzado.

La empresa fue pionera en 1994 cuando decidisteis dar el salto a Internet y crear la tienda online masaltos.com, teniendo en cuenta que fue la primera tienda online en Andalucía y de las primeras en España y que aún los usuarios no estaban acostumbrados a comprar a través de un ordenador, ¿qué fue lo que os hizo querer dar el salto y cómo era vender un producto por Internet en aquella época?

Sólo un año después de crear un negocio tan arriesgado, sin ayuda de ningún tipo y recibiendo críticas que decían que aquel negocio no iba a funcionar, Andrés Ferreras y Lola Hermoso decidieron introducir el negocio en internet. Era 1994 y nos convertíamos así en la página web más antigua de Andalucía y una de las más antiguas de España. Aunque previamente pidieron ayuda financiera al banco para poder pagar el millón y medio de pesetas que costaba aquella página web, pero el banco negó aquel préstamo argumentando que el negocio era un poco atípico y que internet (que apenas se conocía), era una moda pasajera que no tenía futuro.

Mis padres veían claro que, si internet funcionaba en Alemania, al igual que este tipo de zapatos con alzas, también funcionaría en España, así que tiraron para adelante y montaron la página web. Obviamente, en 1994, en los albores de internet, todavía no existía el comercio electrónico, al menos, tal y como lo conocemos hoy día. En aquel momento internet era una pantalla azul con letras en blanco en la que se describía qué eran los zapatos con alzas y se ponían unos datos de contacto como el teléfono y el correo electrónico.

Andrés Ferreras y Lola Hermoso

Mis padres tenían muy claro que internet era el medio ideal para Masaltos.com por la privacidad que ofrece la red. En ocasiones, al hombre le produce cierta vergüenza comprar este tipo de zapatos que te hacen más alto, así que internet permite esa privacidad de poder comprar desde casa sin tener que ir a una tienda física.

Internet no sirvió de nada hasta 1996, cuando recibimos nuestro primer pedido desde el extranjero, concretamente, desde Dinamarca. Nos volvimos locos. Habíamos vendido un par de zapatos en Dinamarca, desde España, con todo lo que aquello conllevaba. No sabíamos cómo había llegado hasta nosotros ese cliente danés y nos llegó otro pedido desde Francia, y otro desde Alemania y otro desde Holanda.

Todo fue muy seguido y nos dimos cuenta de que habían llegado por esa página en internet. Desde muy pronto sabíamos que Masaltos.com estaba destinada a hacer más altos a los hombres de todo el mundo, y fue en 1996 cuando empezamos nuestra internacionalización. A raíz de ese primer pedido pusimos la página en español, inglés y alemán.

Hoy Masaltos.com vende zapatos para ser más alto en más de 120 países de los 5 continentes y exporta el 70% de su producción.

¿Cómo es el proceso de fabricación de vuestro calzado y en qué consideras que os diferenciáis de otras empresas del sector?

El proceso de fabricación de los zapatos con alzas de Masaltos.com es diferente al del calzado convencional porque utiliza una horma especial que nos permite integrar la cuña ergonómica en el zapato y que éste siga teniendo la capacidad cúbica necesaria para alojar el pie dentro de manera cómoda. Si a un zapato normal le metemos cuñas, entonces le estamos quitando espacio al pie y nos duelen los empeines y se deforman los zapatos.

Con este sistema el zapato no se deforma, el pie cabe perfectamente y conseguimos un calzado cómodo, porque esa es una de nuestras máximas: que el cliente se sienta cómodo al usar nuestros zapatos.

A partir de esa base, hay tres cosas que llevamos a rajatabla. La privacidad, hasta el punto de que la caja que enviamos al cliente a su casa no tiene ningún tipo de distintivo. La calidad, porque nunca se nos ocurriría vender algo que nosotros mismos no compraríamos. Estamos hablando de un zapato de calidad superior, en muchos casos hecho a mano o con un proceso semimanual, con materiales de primera calidad. Y, por último, el servicio al cliente. Además de atender al público en 8 idiomas diferentes, entregamos nuestros zapatos en toda Europa, Miami y Nueva York en 24-48 horas. Y eso al cliente le gusta.

Otro detalle que me gusta destacar de Masaltos.com es lo que denominamos “el elemento subjetivo del zapato”. Estamos ante un zapato con buena terminación, de calidad, muy cómodo, en algunos casos hecho a mano, fabricado en España y, además, te hace ser siete centímetros más alto. Esos siete centímetros no sólo atribuyen a la persona altura, sino que también le atribuyen confianza en sí mismo, seguridad y un aumento de autoestima. Te ves más alto, más delgado y más guapo. Es mucho más que un zapato. Hay un componente psicológico muy importante. Por eso decimos que no vendemos zapatos, vendemos sueños.

En el 2019 vendisteis más de 16.000 pares de zapatos tanto en España como en el resto de países donde tenéis presencia, ¿podrías explicarnos cuál es vuestra política de pago, envío y de devolución?

Hay un dicho que nos gusta mucho, “aceitunita comida, huesecito fuera”. Creo que eso resume la política de pagos de Masaltos.com. Para empezar, facilitamos el pago al cliente para que lo pueda hacer de la manera que le sea más cómoda. Al vender en muchos países ofrecemos muchísimas formas de pago. Puedes pagar con tarjeta, paypal, contrarrembolso, transferencia o incluso en bitcoins. Es más, no sólo puedes pagar de muchas maneras, sino que además puedes financiar tu compra y pagarla hasta en 12 meses o comprar el producto hoy y pagarlo dentro de una semana. Este tipo de acciones generan muchísima confianza en los consumidores y hacen ver que eres una marca seria.

Y hay una cosa que es fundamental, si el cliente nos quiere los zapatos, por el motivo que sea, le devolvemos su dinero. Queremos que las personas estén contentas con nosotros. Por eso no cobramos gastos de envío a partir de dos pares zapatos. Por eso entregamos casi todos nuestros pedidos en 24 horas y por eso facilitamos a nuestros clientes un sistema de recogidas, evitando así que tenga que desplazarse a una oficina de Correos o de mensajería. Y ya, para acabar de ganarnos la confianza del cliente, si el zapato le queda pequeño o grande se lo cambiamos gratis.

Como puede verse, apostamos mucho por la confianza del cliente.

Como hemos comentado anteriormente, además de España tenéis presencia en más de 100 países y recientemente habéis firmado un acuerdo estratégico con la compañía japonesa ATPC para poder crecer en el continente asiático y entre vuestros objetivos está llegar a China, Latinoamérica y Oriente Medio aprovechando principalmente la marca España, ¿cuáles son vuestras perspectivas en estos mercados? 

Son mercados difíciles. Para poder llegar bien a Asia o a Oriente Medio sólo hay dos formas: o eres un gigante y te implantas allí con fábrica y todo, o te buscas un socio local que conozca las costumbres del país. Masaltos.com es muy defensora de las alianzas. Creemos que hay mercados en los que deben guiarte para poder entrar. Es cierto que puedes llegar a algunos de esos mercados integrándote en diferentes marketplaces, pero lo mejor, desde nuestra experiencia, es tener un socio local. No podéis imaginar lo diferentes que pueden ser las costumbres de las personas de los distintos países.

En Latinoamérica estamos presentes desde 1998. Tenemos muchísimos clientes allí y muy fieles. Además, están experimentando un gran crecimiento del comercio electrónico, por lo que las perspectivas son bastante buenas.

Desde vuestros inicios os habéis centrado en el público masculino y a finales de 2019 decidisteis incorporar una línea de zapatos de mujer, “Olivia Nature” cuya venta se realiza exclusivamente online, ¿qué retos afrontáis con esta nueva línea?

El calzado femenino siempre ha sido la asignatura pendiente de Masaltos.com. En 2010 lanzamos nuestra primera colección de zapatos con alzas para mujer, pero no funcionó y abandonamos el proyecto.

Las mujeres siempre nos preguntan por qué no vendemos calzado femenino. Así que, en 2018, junto con mi hermana y socia, Noemi Ferreras, empezamos a darle forma a la idea de lanzar una colección para mujer, sin alzas. Mi hermana se encargó de los diseños y fuimos desarrollando los nuevos modelos en base a dos conceptos: máxima comodidad para la mujer, que se los pueda poner durante todo el día y toda la noche y sigan siendo cómodos; y respeto al medio ambiente, ya que son 100% reciclables, biodegradables y no llevan metales.

Así nació Olivia Nature a finales de 2019. Bebiendo de la experiencia y del know-how de Masaltos.com, con la intención de que en un futuro cercano se convierta en una spin off, se haga mayor y sea independiente. De momento es pronto para hablar de números, pero la verdad es que la marca se está haciendo su hueco y tiene aceptación en el mercado.

Antonio, actualmente vuestra empresa desarrolla varias actividades de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), ¿cuáles son los pilares básicos sobre los que se asienta masaltos.com en lo que a RSC se refiere?

La responsabilidad social corporativa está en el ADN de Masaltos.com. Desde nuestros inicios hemos colaborado con Cáritas y con Cruz Roja, y luego hemos añadido a Crecer con Futuro, dedicada a la protección de la infancia más desfavorecida, y a #BailaconEM, una iniciativa sin ánimo de lucro dedicada a la investigación de la esclerosis múltiple (EM).

Todas estas acciones están dentro de nuestra política social, que hemos articulado en cuatro pilares, los cuales son el desarrollo corporativo, es decir que la gente que pueda entrar en esta empresa logre un crecimiento profesional en el futuro; la igualdad existente en nuestra empresa, todos los años Autocontrol nos certifica esa igualdad entre trabajadores; los derechos de los consumidores; y la defensa de los derechos humanos.

En 2019 recibisteis el premio a la mejor marca de eCommerce en los eAwards 2019 y una carta de SM el Rey Felipe VI felicitando a todo el equipo de masaltos.com por sus 25 años de trayectoria en Internet, ¿qué ha supuesto para vosotros recibir estos reconocimientos?

Para Masaltos.com, recibir esos reconocimientos supone la palmada en la espalda que uno siempre busca cuando hace las cosas bien. Supone conseguir una buena imagen en el mercado, ganarse un nombre que inspire confianza y, sobre todo, supone el colofón al trabajo bien hecho.

Ganar el premio a la mejor marca de comercio electrónico de España te hace darte cuenta de que estás compitiendo en Primera División, con los más grandes. Es entonces cuando comienzas a darte cuenta de la trascendencia de Masaltos.com y de que es un motivo de orgullo llevar 25 años en internet, una cifra de la que muy pocos pueden presumir. Y si encima el Rey te felicita por esa efeméride, pues más todavía. Es señal de que estamos haciendo las cosas bien y de que debemos seguir por ahí.

Pero todo esto es un punto y seguido, porque tenemos que seguir adelante. ¿Quién sabe? A lo mejor el Rey nos vuelve a felicitar por cumplir 50 años en internet.

Para terminar, nos gustaría comentar que cuando los fundadores de masaltos.com decidieron montar el negocio en España tuvieron que dirigirse al banco de toda la vida para pedir un crédito, el cual les denegaron porque entendían que era asumir un riesgo absurdo para algo que consideraban que era una moda pasajera y, después de 25 años de trayectoria, más de 90.000 clientes y presencia en más de 100 países, como CEO de la empresa, ¿qué consejo le darías a las personas que están iniciando un nuevo proyecto?

Pues les diría que cuando les llamen locos sigan hacia adelante. A los fundadores de Masaltos.com les llamaron locos cuando decidieron vender zapatos con alzas a distancia. Es el mejor ejemplo de motivación que tengo. Obviamente, no hablo de una locura. Por ahí no debes seguir. Cuando uno tiene una idea y puede convertirla en negocio, esa misma persona tiene que creer en su negocio y convertirse en su principal embajador. Yo, por ejemplo, siempre utilizo zapatos de Masaltos.com y mido 1,76 m. Conozco nuestro producto mejor que nadie, sus beneficios, sus virtudes, sus componentes psicológicos. Tengo que ser el primero en usarlos y su principal prescriptor.

A partir de ahí, al igual que cuando los fundadores de Masaltos.com pidieron un crédito y no se lo concedieron, creo que, en los negocios, cuantos menos compañeros de viaje, mejor. Y compañeros de viaje financieros, es decir, a lo que hay que pagarles todos los meses, lo mismo, cuantos menos, mejor.

Otra cosa que también aprendí y es una de mis máximas es que lo que me gusta a mí no es lo que le gusta a los demás. Si tú eres el que mejor conoce tu negocio puedes llegar a cegarte, creer que lo sabes todo y, lo peor, creer que lo que a ti te gusta es lo que le gusta a los demás. Todo lo contrario. De hecho, tengo un indicador que no suele fallar. Cuando diseñamos un zapato nuevo, si me gusta, adelante. Pero si no me gusta, más adelante todavía. No hay que perder nunca la facultad de ponerte en la piel del consumidor.

Todo lo anterior puede resumirse en un único consejo: déjate aconsejar por la gente que sabe.