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Querido 2018, gracias por todo lo que me has dado

Mi Pequeño Rincón

Querido 2018, estoy segura de que ya pensabas que no me iba a despedir de ti pero, es que entre la Navidad y la vuelta a la rutina, no he tenido ni un segundo para poder dedicarte algunas palabras de agradecimiento.

Cuando llegó el 1 de enero, tenía cierta incertidumbre de cómo serías, tenía muchas expectativas puestas en ti pero también mucho miedo, no sabía cómo se iba a desarrollar el año ni qué situaciones estaban esperándome para vivir.

Después de tus 365 días, con sus mañanas, sus tardes  y sus noches, me encanta poder hacer un balance de todo lo que me has dado la oportunidad de vivir.

Durante el año, he tenido momentos alegres, otros un poco más amargos, he tenido situaciones que no sabía cómo sería capaz de afrontar e incluso he tenido momentos donde he llorado de felicidad.

Has sido un año donde he tenido que afrontar muchos retos, he tenido que ser capaz de subir cuestas que nunca pensé que sería capaz de superar pero, cada día me has dado fuerzas para seguir adelante, has puesto en mi camino a personas que han sabido sacarme una sonrisa o han sabido darme el empujón que necesitaba, junto con el apoyo de mi familia y amigos, que siempre están a mi lado para que nunca me caiga y si en algún momento tropiezo, me ayudan a levantarme, al fin y al cabo, tropezarse es algo normal y lo importante es aprender de ello.

En este año me has enseñado a que en la vida hay que tener paciencia, no por querer llegar antes, se consigue adelantar, a veces, incluso nos hace ir más lentos porque, nos encabezonamos en algo que realmente no puede ser o que no tiene futuro, pero que seguimos intentado que funcione, y tal vez, sería mejor que en ocasiones nos paráramos a reflexionar si realmente eso es lo que necesitamos o queremos en nuestra vida.

Me has enseñado que las cosas llegan en su debido momento, ni antes ni después, si no, cuando tienen que llegar e incluso, con algunas cosas, doy las gracias de que no ocurrieran de la forma que una vez quise que pasaran.

Durante este año, he aprendido que la vida es tan incierta, que la felicidad debe aprovecharse en el momento que se presenta y que… ¿para qué planear? si lo bonito de la vida es disfrutarla en cada instante dejándonos llevar.

He aprendido que la vida es realmente sencilla, pero en ocasiones insistimos en hacerla difícil.

He aprendido que es muy importante ser capaz de cerrar etapas y poner puntos finales para dejar entrar todas las cosas que la vida nos tiene preparadas para vivir.

He aprendido que no se debe estar todo el tiempo recordando un pasado que ya pasó ni soñando un futuro que aún no ha llegado, si no, disfrutar un presente que nos da tantas oportunidades para ser feliz.

Y para terminar, me gustaría dar las gracias a todas las personas que han formado parte de mi vida durante este año, tanto las que llegaron y se fueron, como las que llegaron un día a mi vida y decidieron quedarse a mi lado.