Los ladrones del tiempo

Ladrones del tiempo

El día tiene 24 horas y muchas veces pensamos que no nos da tiempo a nada, ya sea en casa o en el trabajo, pensamos que el tiempo no nos da para más y que el día debería tener más horas para poder abarcar todo lo que tenemos que llevar a cabo.

A lo largo de nuestra jornada laboral hay momentos donde conscientes o inconscientemente dedicamos tiempo a otras tareas que no tienen que ver con nuestro trabajo como puede ser, ver nuestra mensajería instantánea, leer nuestro correo personal, visitar páginas web o blogs, salir a fumar o hablar con compañeros sobre temas que nada tienen que ver con nuestro trabajo.

Algunos de estos ‘ladrones’ que nos hacen perder el tiempo vienen del exterior y otros los generamos nosotros mismos en nuestra rutina diaria, un tiempo que hace que nuestro trabajo se acumule o nos obligue a tener que quedarnos más tiempo en nuestro puesto de trabajo quitándonos así tiempo para estar con nuestra familia, amigos o poder realizar nuestras aficiones.

Para poder optimizar el tiempo que pasamos en nuestro puesto de trabajo y evitar dentro de lo posible reducir los factores que nos roban parte de nuestro tiempo, es importante conocerlos para poder tenerlos en cuenta:

  1. Desorganización personal. Es muy importante organizarte con eficacia para dar prioridad a aquello que realmente es importante y no perder así el tiempo decidiendo qué es lo siguiente que vas a hacer y cómo. Planifica tu trabajo y tu tiempo diariamente o semanalmente agrupando tareas y preparando un plan diario de acción así, podrás aprovechar más tu tiempo de trabajo y poder disfrutar más de tu tiempo personal.
  2. Objetivos confusos. Antes de empezar a trabajar sin ningún rumbo, fíjate unos objetivos claros a corto, medio y largo plazo y define tu trabajo a realizar. Separa lo importante de lo urgente.
  3. No tomar decisiones. En ocasiones dejamos pasar el tiempo antes de tomar una decisión esperando tener toda la información necesaria. A veces hay que saber reaccionar a tiempo y saber tomar decisiones en el momento ya que, esperar a tener toda la información puede desencadenar en una crisis o en perder alguna oportunidad.
  4. No saber decir NO. A veces aceptamos peticiones de nuestro entorno que nos harán perder mucho tiempo y no nos aportarán nada por ello, a veces hay que saber decir NO y saber priorizar entre lo que hay y no hay que aceptar.
  5. Incapacidad de delegar. Nuestro trabajo es nuestro y en ocasiones pensamos que como lo hacemos nosotros, no lo va a hacer nadie y seguramente estemos equivocados porque, seguro que si delegamos adecuadamente, habrá otras personas que podrán hacerlo e incluso mejor que nosotros. Es importante saber delegar y saber en quién delegar para que el trabajo no se haga doble o se pierda más tiempo de lo necesario en él.
  6. Falta de concentración. La concentración es muy importante para poder realizar cada trabajo de la forma más óptima posible pero, en ocasiones, tener esta concentración siempre, es difícil ya que hay factores externos que nos hacen perder la concentración y centrarnos en otra cosa que nada tiene que ver con nuestro trabajo.
  7. Mala comunicación. Trabajar en equipo, delegar, aceptar alguna tarea de algún compañero… es importante transmitir los objetivos con claridad y asegurarnos que el mensaje ha llegado correctamente.
  8. Aplazar tareas. Dejar para más tarde o para otro momento alguna tareas que consideremos que no es urgente es normal pero, lo que no debemos hacer es estar aplazando tareas constantemente ya que en ese caso, las tareas se acumularán y nos perjudicarán en nuestra planificación.
  9. Interrupciones. A lo largo de una jornada laboral es normal que se creen interrupciones ya que puedes tener visitas inesperadas, alguna llamada de teléfono, necesitas salir a desconectar…. Pero hay que tener en cuenta que, además del tiempo que nos quita la interrupción, se necesitan una media de 15 minutos para recuperar la concentración perdida por ello, cuando estés desarrollando alguna actividad importante o urgente, intenta evitar las interrupciones para que el tiempo necesario para realizarla no se alargue.
  10. Correo, redes sociales, mensajería instantánea. Son algunos de los principales factores que nos ‘roban’ tiempo de nuestro trabajo por ello, es importante que lo cierres todo y planifiques de 2 a 4 momentos al día en los que entrar para dejar todo en orden y así no perder más tiempo de lo necesario.
  11. Reuniones. Para que una reunión no se convierta en una pérdida de tiempo, es necesario preparar los temas a tratar con cada uno de sus puntos, convocar sólo a las personas implicadas y establecer un tiempo máximo de duración para no alargar la reunión comentando puntos que no tengan que ver con el objetivo de la misma.
  12. Crisis. En alguna ocasión se puede crear estados de emergencia porque por ejemplo, algo se hizo mal pero, es importante, en todo momento mantener la calma, definir claramente objetivos y tareas, organizar, planificar, tomar decisiones a tiempo, comunicar con claridad, decir NO a lo innecesario, delegar correctamente, eliminar interrupciones….. en definitiva, no permitir que te roben tu tiempo.

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